domingo 7 de febrero de 2010

Las señales

A menudo, la vida cotidiana nos ofrece señales para indicarnos el camino a tomar. Soy un lego en la materia, pero me atrevo a pensar que es nuestro subconsciente quien nos dice "al loro, esto es una señal, haz caso a tus instintos o atente a las consecuencias". Anteayer recibí unas cuantas.

Estaba en un restaurante en el que no había estado nunca. Uno de estos de modernitos chupiguays. La primera señal que recibí fue que la camarera era miss simpatía (ironía), no una simple miss pueblo-a-tomar-por-culo sino miss simpatía universo. La segunda fue que a pesar de ser un restaurante pequeñísimo en el que había menos de 10 mesas, tardó una eternidad en venir a tomar la nota. No es que me importase demasiado en ese momento pues estaba abstraído en otras cosas, pero es una excusa más para lo que después explicaré. Los primeros platos eran buenos, cosa que me sorprendió gratamente. Los dejamos limpios y tras hacerlo dejamos los cubiertos -sucios- sobre ellos. En un restaurante que te va a costar unos 35 o 40 euros por cabeza lo mínimo es que te cambien los cubiertos. Pues no, cuando vino la camarera fue ella misma quien los devolvió a la mesa. Epic fail, como dicen los frikis.

Cuando trajo los segundos se equivocó y los dejó en otra mesa, por suerte en esa mesa eran 5 y nadie tenía intención de empezar sin esperar los platos de los demás. No creo siquiera que reparasen en el error pues los platos son raros y es factible que te comas una cosa que no has pedido sin darte cuenta. Total, que al cabo de un par de minutos -largos- miss simpatía se dio cuenta del error y fue a recuperar nuestros platos. Les preguntó a los comensales que si los habían tocado y ellos dijeron que no, así que los cogió de su mesa y los dejó en nuestra mesa, la de al lado. Ambos segundos eran horrorosos y dejamos la mitad, algo extraordinario en mi, que me suelo acabar lo mío y lo que se dejan los demás sin problemas. Entonces oí que en otra mesa estaban pidiendo los postres y uno de los comensales pidió tiramisú, a lo que miss simpatía respondió que se les había acabado. Mucho rato después vino a nuestra mesa a tomar nota de los postres. Obviamente pedí tiramisú: primero porque SIEMPRE pido tiramisú en un sitio nuevo si hay pues sigo en busca del tiramisú perfecto, segundo porque el resto de postres eran una mierda y tercero porque miss simpatía no me advirtió de que no había tiramisú. Simplemente pensó: voy a intentar colársela en lugar de evitar que se hagan ilusiones en su objetivo vital de dar con la perfecta mezcla de mascarpone, huevo y café. Le dije que si no había tiramisú no tendría más remedio que suicidarme, así que pedí un café para al menos morir con el pulso acelerado. Se fue a por los cafés sin entender la broma y antes de traerlos volvió y nos dijo que "el datáfono" -que nombre tan retro- no funcionaba y que tendríamos que pagar con efectivo. Eso sin haber siquiera pedido la cuenta. Entonces le dije la verdad: que no tenía ni un puto euro en el bolsillo. Venía de tomar unas cervezas con unos amigos y ya entonces había tenido que reclamar antiguas deudas para que me pagaran la consumición. Para tocar más los huevos hice otra cosa: el total de las consumiciones era nosequé con diez céntimos, y yo tenía los diez céntimos así que los saqué y se los dí a quien pagaba diciéndole "ya me los devolverás". Tuve que advertir que era broma pues me quedó más repelente de lo que quería. Estaba actor.

Volvamos al restaurante. Miss simpatía nos trajo los cafés y entonces estuvimos recapitulando las señales. La más gorda era obviamente que hubiese venido a decirnos que no podíamos pagar con tarjeta sin haber pedido la cuenta ni nada. Y para más inri no nos había pedido directamente que por favor fuéramos a sacar dinero de un banco. Creo que la frase exacta fue "no nos funciona el datáfono así que... (silencio)", una vil insinuación en toda regla. Si yo fuera el propietario del restaurante iría en persona a disculparme por no poder cobrar con tarjeta, preguntar si no nos molestaría ir a sacar el dinero a un cajero (creo que ni eso, les diría que pagasen cuando volvieran a pasar por el restaurante), me volvería a disculpar y luego añadiría "va, y os invito a una copa" (sí, lo reconozco, el restaurante me duraría cuatro días). Pero no, nada de eso, ni "por favor" ni "gracias". Después del café apuramos el Pago de los Capellanes que habíamos pedido, el vino más caro de la carta (normalmente cuanto más barato es el vino más me gusta, éste es un caso especial), y llamé a miss simpatía. Pedí la cuenta y le dije que nos íbamos a sacar el dinero a lo que ella añadió: "si queréis podéis dejar el DNI aquí o algo". Tócate los huevos, zorra. Por si fuera poco el desastre de cena encima no se fía de que vayamos a volver. Salimos por la puerta y efectivamente no volvimos.

Actualización: muy a menudo suelo estar por la zona donde está el susodicho restaurante, así que el reto era cruzarse con miss simpatía para ver su reacción. Ya tenía ensayadas varias brillantes réplicas por si me decía algo, como: "debes estar hablando de mi hermano gemelo, que sale con la hermana gemela de mi novia", salir corriendo, hacerme el guiri y contestarle en klingon, decirle que se me olvidó o indignarme y empezar a gritar. Ayer me crucé a la propietaria y no me reconoció, lástima.

Entrada muy relacionada: El joyo. Tendré que cambiar la etiqueta y poner "joyos" en lugar de "bares".

7 comentarios:

  1. A la busca del tiramisú perfecto... vaya, no estás solo en esa misión, creeme :P

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  2. Creo que ése es definitivamente el sentido de la vida ;-)

    Mi ideal va servido en copa, tiene textura de crema, color beige homogéneo, suave al tacto pero intenso y en el fondo un pequeño bizcocho bañado en café y algo que todavía no tengo claro.

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  3. A mí me pasó algo parecido estas Navidades. Me fuí de marcha con un amigo y a última hora de la noche nos fuimos a cenar sin un duro en el bolsillo, pensando en pagar con las tarjetas. Entramos a un Restaurante al azar, que tenía su cartelito bien puesto de se aceopta el pago con tarjeta y después de ponermos ciegos de comer, que de beber ya lo ibamos, fuimos a pagar y nos dijeron que no tenían para cobrar con tarjeta, aunque lo ponia en la puerta.
    Pero en cambio, sí se disculparon, nos dijo el dueño que no había problema, que fuésemos a sacar y como era tarde y estaban cerrando que pasáramos otro día a pagar e incluso que no había problema si íbamos los dos, ni dejar DNI ni nada. Por verguenza, me quedé tomando una copa mientras mi amigo iba a sacar y pagamos religiosamente (o pagó él, mejor dicho). Eso sí, a la copa no me invitaron, eso me jodió jeje

    Pensaba que lo que buscabas era la tarta de limón perfecta, no el tiramisú

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  5. jajaja los relatos de bares o restaurantes son mis favoritos :-)

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  6. no, si al final seremos multitud en busca del tiramisú perfecto.

    evidentemente, el que más se aproxima a esa perfección vale 7 euros, está en el restaurante la costa, en el ejido, almería, y he llegado a pedirme 3 seguidos después de cenar. y el cuarto estuvo ahí ahí.

    eso sí, deconstruído y en plato hondo. pero una pasada de tiramisú. recomiendo el viaje sólo para probarlo. es más, podéis cenar de tapas enfrente que hay una bar curioso y luego cenar un par de postres (aunque el carpaccio de gambón rojo con pasta de aceitunas merece también la pena).

    espectacular.

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  7. Tarta de limón!? Por Dios, que sacrilegio, Antonio. Pásate al tiramisú cuanto antes. No te arrepentirás.

    Señol Javiel, muchísimas gracias. A partir de hoy la relación "el ejido"+"candidato a tiramisú perfecto" queda grabada a fuego en mi mente. Espero ir algún día y comprobar si es cierto lo que dices. Si lo es -no tengo por qué dudarlo, pues lo del gambón te legitima totalmente- no me iré sin comerme 4 y batir tu absurdo récord ;-)

    Nunca los he contado, pero estoy seguro de que he probado más de 100 tiramisús diferentes y creo que sólo he repetido dos veces.

    Cierto es que el tema gastronómico da para mucho. Aparte de los joyos la comida per se ya me fascina. He venido a este mundo a comer. Tengo un tema en la recámara sobre esto, pronto lo pondré.

    Gracias a todos por comentar!

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